La educación es un aspecto de suma importancia dentro del desarrollo humano. Gracias a la educación, el ser humano puede optar por un trabajo de calidad, desempeñar un mejor papel dentro de los diferentes procesos democráticos y además, en el caso de la enseñanza más básica, disfrutar de la lectura de un buen libro o evitar la explotación a través del alfabetismo y desconocimiento. La formación para el desarrollo humano en la mayoría de los casos debería implicar el desarrollo de la persona, así como la comprensión del estado de varios aspectos a nivel global (pobreza, desigualdad, guerras, degradación medioambiental, explotación, entre otros). A través de esta comprensión, desde una perspectiva ética y solidaria, se podrían crear herramientas para la ayuda al desarrollo de los demás, ya sea en los procesos educativos o fuera de ellos.
