5. Desarrollo humano integral.


El desarrollo humano siempre ha sido sesgado a través de la historia, en una u otra dirección, con una u otra perspectiva limitante que, a veces, dejan fuera de su vista aspectos centrales y fundamentales del mismo. Por ello, la "educación" así "desarrollada" quizá merezca otro nombre menos ilustre y, sobre todo, menos comprometedor.

El ser humano, es un conjunto de elementos o aspectos dinámicos, formado por varias cualidades: la física, la química, la biológica, la psicológica, la social, la cultural, la ético-moral y la espiritual. Todos juntos e integrados constituyen la personalidad, y su falta de integración o coordinación desencadena procesos patológicos de diferente índole: orgánica, psicológica, social, o varias juntas.

Por esto, el llevar a un ser humano a su pleno desarrollo y madurez, en su realidad integral, constituye la empresa más difícil y ambiciosa que pueda proponerse una persona, una institución e, incluso, una sociedad completa. Sin embargo, caminar en esa dirección, abriendo horizontes e iluminando caminos, es la meta que se propone, en general, toda verdadera educación y desarrollo pleno del ser humano.